Suscribirme a la newsletter Tips de construcción: cómo aislar el tejado contra el calor

 

El aislamiento térmico en tejados es uno de los pasos más críticos para mantener una vivienda fresca durante el verano -y cálida en invierno-. Dado que el tejado recibe la radiación solar directa durante todo el día, puede llegar a alcanzar temperaturas de hasta 60 °C o 70 °C, transmitiendo ese calor hacia el interior.

Aquí explicamos cómo funciona, los mejores materiales y los métodos más efectivos para combatirlo.

¿Cómo funciona el aislamiento contra el calor?

A diferencia del invierno, donde se busca retener el calor interno, en verano el objetivo es doble:

  1. Frenar la conducción: Evitar que el calor acumulado en las tejas o la cubierta pase a la estructura de la casa.
  2. Bloquear la radiación: Reflejar la energía solar antes de que sea absorbida por los materiales de construcción.

Para lograrlo, juegan un papel crucial la conductividad térmica (cuanto más baja, mejor aísla) y el desfase térmico (el tiempo que tarda el calor en atravesar el material). Un desfase de 10 a 12 horas es ideal, ya que el calor del mediodía no llegará al interior hasta la noche, cuando ya se puede ventilar.

Los mejores materiales para el calor

No todos los aislantes se comportan igual ante las altas temperaturas. Los más recomendados son:

  1. Materiales de alta densidad y desfase térmico (Ecológicos/Orgánicos)

Son los reyes indiscutibles contra el calor debido a su alta capacidad de almacenamiento térmico.

  • Fibra de madera o corcho insuflado/en paneles: Tienen un desfase térmico excelente (pueden retrasar la entrada del calor más de 10 horas).
  • Celulosa (inyectada o insuflada): Muy utilizada en bajo cubiertas y falsos techos. Ofrece un gran comportamiento estival a un precio competitivo.
  1. Aislantes reflexivos
  • Láminas de aluminio multicapa: No frenan el calor por grosor, sino por radiación. Reflejan hasta el 95% del calor radiante del sol. Son ideales para colocarlas justo debajo de las tejas combinadas con una cámara de aire ventilada.
  1. Aislantes tradicionales (Sintéticos y Minerales)
  • Poliuretano proyectado o Poliestireno extruido (XPS): Muy resistentes a la humedad y con baja conductividad, aunque su desfase térmico es menor que el de la madera o la celulosa. El XPS es el rey en cubiertas planas (terrazas).
  • Lana de roca o Lana de vidrio: Buenas propiedades generales, pero para el calor extremo requieren de mayores espesores que la fibra de madera para lograr el mismo confort de desfase.

Métodos de instalación comunes

Dependiendo de si tu tejado es inclinado, plano o si tienes un falso techo, se aplican diferentes soluciones:

  • Tejado ventilado (Cubierta fría): Es la solución estructural más eficiente contra el calor. Se crea una cámara de aire entre el aislante y las tejas. El aire caliente de la cámara sube y sale por la cumbrera, siendo sustituido por aire más fresco.
  • Aislamiento por el exterior (Sistema SATE de cubierta): Se colocan los paneles aislantes (como XPS o fibra de madera) directamente debajo de las tejas. Elimina por completo los puentes térmicos.
  • Insuflado en el bajo cubierta (Falso techo): Si tienes un desván no habitable o un falso techo, se inyecta celulosa o lana de roca a presión. Es una obra rápida, económica y muy efectiva que no toca las tejas.

Un consejo extra: Si el tejado es plano -una azotea o terraza-, una de las formas más sencillas y drásticas de reducir el calor es el uso de pinturas térmicas reflexivas de color blanco absoluto. Al reflejar la luz solar, reducen la temperatura de la superficie del tejado hasta en 20 °C, aliviando inmediatamente el trabajo del aislante inferior.


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