Suscribirme a la newsletter Los pisos no se venden solos… y algunos siguen meses, ¡o años!, anunciados

 

Un precio ajustado, unas buenas fotos y la presentación de la vivienda son tan importantes como un vendedor que facilite y agilice las gestiones cuando surge la oportunidad de compra

En un mercado inmobiliario cada vez más competitivo, existe cierto desconocimiento sobre por qué algunas viviendas se venden en cuestión de días, mientras que otras permanecen durante meses, e incluso años, anunciadas sin encontrar comprador.

Una estrategia bien definida

La rapidez de una operación rara vez depende de la suerte. Detrás de las viviendas que encuentran comprador en poco tiempo suele existir una estrategia bien definida y una serie de elementos que favorecen el interés de los futuros compradores desde el primer momento.

La primera impresión lo es todo

El primer factor es contar con un «precio ajustado desde el primer día». Esto no significa necesariamente vender por debajo del valor de mercado, solo hay que establecer el «precio correcto». Por lo tanto, si un piso está bien valorado, genera más interés entre quienes buscan casa y puede provocar una mayor competencia entre compradores. Quienes llevan meses buceando en los portales inmobiliarios en busca de su futura casa, saben distinguir entre un piso que está en un precio lógico y otro que está totalmente fuera de mercado.

Otro aspecto fundamental es la presentación del inmueble. La importancia de disponer de un buen plan de marketing con imágenes profesionales del piso y un buen anuncio elaborado con información clara y completa es clave, tanto como preparar la vivienda adecuadamente para las visitas.

Todo el mundo puede ser testigo de una foto en internet, por lo que esta imagen debería ser la mejor posible para llamar la atención desde el primer momento. Recordemos que «la primera impresión lo es todo» y que muchos inmuebles pierden oportunidades de venta simplemente porque no muestran todo su potencial en las fotografías o durante las visitas.

Vendedores que facilitan y agilizan las gestiones

Además, también influye la actitud del propietario durante el proceso. Los pisos que se venden con mayor rapidez suelen contar con vendedores que facilitan las gestiones, tienen toda la documentación preparada y responden con agilidad cuando surge una oportunidad de compra.

Por el contrario, los inmuebles que permanecen durante largos periodos en el mercado suelen compartir características opuestas. Entre ellas, un «precio alto», anuncios poco trabajados o propietarios que dificultan la operación con condiciones excesivamente exigentes o retrasos en la gestión de la documentación necesaria.

Es aconsejable tener un buen asesoramiento yendo de la mano de profesionales del sector para tener éxito en la operación, desde una correcta valoración de la vivienda hasta la firma de escrituras de compraventa. Es un largo recorrido (visitas, contratos, negociación, etc.) en el que tanto el vendedor como comprador tienen que estar seguros de los pasos a dar en cada momento.

Básicamente, una vivienda «no se vende sola», hay que tener en cuenta todos los factores anteriormente mencionados.


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