Suscribirme a la newsletter ¿Cómo comprar una vivienda desde que la encuentras hasta que firmas en notaría?

 

Adquirir una casa por primera vez es una de esas decisiones que marcan un antes y un después para muchas personas. No solo por el desembolso económico —el mayor en muchos casos—, sino porque obliga a asumir un compromiso financiero a largo plazo y a tomar decisiones que afectarán al día a día durante años.

Es entonces cuando surgen un mar de dudas: ¿Estoy pagando demasiado? ¿Qué pasa si el banco no me da la hipoteca? ¿Qué tengo que firmar exactamente? Son preguntas habituales sobre contratos, hipotecas, impuestos, gastos o posibles problemas legales.

1.- Antes de empezar: ¿cuánto puedes gastar?

Antes de pedir una hipoteca hay que hacer un plan de ahorro: una familia necesita en torno al 30% del precio de la vivienda entre entrada y gastos. La idea más extendida es la de que los bancos suelen financiar como máximo el 80% del valor de la vivienda, ya sea el de compraventa o de tasación, pero siempre el de menor valor de los dos.

Una vez que se tiene claro cuánto dinero necesitas para entrar en la operación, toca calcular qué cuota puedes asumir cada mes sin poner en riesgo tu estabilidad.

2.- La casa ideal: qué mirar antes de decir sí

Elegir vivienda va mucho más allá de dejarse llevar por la primera impresión. Factores como piso nuevo o de segunda mano, la ubicación, el estado del inmueble, la orientación, los gastos asociados o el potencial de revalorización son determinantes a la hora de tomar la decisión.
¿Qué gastos e impuestos paga el comprador? Más allá del precio del inmueble, la compra de una vivienda conlleva una serie de gastos adicionales que muchas veces se subestiman y son inevitables: el IVA y el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD) para viviendas de obra nueva, o el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) en las de segunda mano, son los más importantes. A ellos hay que añadirles además los gastos de notaría, Registro de la Propiedad, tasación y, en su caso, gestoría.

3.- ¿Cómo saber si el precio se ajusta al mercado?

Determinar si el precio que solicita el vendedor es el adecuado no siempre es sencillo. Lo habitual es analizar el precio por metro cuadrado y tener en cuenta factores como la antigüedad del edificio, la conservación del inmueble, la altura, orientación de la luz o la necesidad de reformas, así como la existencia de extras como terraza, garaje, trastero o zonas comunes.

La tasación de un profesional es clave para saber si el precio de compra está acorde con el mercado.

4.- Contrato de compraventa. La firma que lo cambia todo

El contrato de compraventa supone el compromiso formal entre comprador y vendedor, fijando las condiciones clave de la operación y reservando la vivienda. En él se establece el precio final pactado, los plazos para firmar la escritura, la distribución de los gastos y la cantidad entregada a modo de señal, que suele rondar el 10% del precio de la vivienda.

5.- Hipoteca: cómo elegir la opción más barata

El mayor error es firmar una hipoteca sin formación previa. La mayoría de la gente no sabe interpretar un cuadro de amortización ni entiende qué parte de la cuota va a intereses y cuál a deuda, y aun así firma. Negociar bien una hipoteca requiere conocimiento, tiempo y paciencia; si no, lo normal es aceptar lo que te dan.

6.- La notaría: el último paso antes de tener las llaves

La firma ante notario es el último trámite antes de convertirse oficialmente en propietario. En este paso se formaliza la escritura pública de compraventa (y si hay financiación, también la de la hipoteca), se revisan todos los documentos y se certifica que la operación se ajusta a la ley.

Tras la firma, comienza la parte administrativa, la escritura se envía al Registro de la Propiedad, se liquidan impuestos y se inscribe a nombre del comprador. También se hace el cambio de titularidad de suministros y se contrata el seguro de hogar que es obligatorio por ley si existe hipoteca.

¿Cuánto tiempo se tarda en comprar una vivienda?

Comprar una vivienda es un proceso progresivo que pasa por varias fases —búsqueda, visitas, comparación, negociación del precio, firma de contrato, solicitud de hipoteca, tasación y firma ante notario— y que, aunque puede parecer rápido al final, suele alargarse en el tiempo. Si todo fluye, puede cerrarse en unos dos o tres meses desde que se encuentra el piso.

Al final, comprar casa por primera vez siempre impone, pero deja de parecer un salto al vacío cuando se tienen claras las cifras, los tiempos y los documentos que hay que revisar. Porque una buena compra no es solo la que encaja por precio o ubicación, sino la que se hace con información y con la tranquilidad de haber hecho bien cada paso. Sin duda, es la mejor forma de empezar esa nueva etapa con tranquilidad.


Perales Digital, la casa de las casas

Suscribirme a la newsletter